RECURSOS: PERSONAL E INFRAESTRUCTURAS

Con respecto al personal, el/la director/a o coordinador/a del proyecto debe ser Graduado/a o Licenciado/a en Psicología y con disponibilidad para dedicarse a la coordinación durante los nueve meses en los que se lleve a cabo este proyecto. Además, cumplirá las funciones de asesoría, gestión de problemas y cooperará en las sesiones en las que trabajen madres y niños simultáneamente. 

Otra psicóloga será contratada para impartir las sesiones de todas las actividades.

Además, necesitaremos de la colaboración de tres voluntarios cuya función será ayudar en la preparación de las sesiones y dinamizarlas. El único requisito para que sean aceptados es que sean licenciados/as o graduados/as en psicología, pedagogía, trabajo social o en magisterio. 

Por otro lado con respecto a las infraestructuras y materiales necesitaremos un local tipo aula con varias mesas y sillas, ordenador y proyector. Además, se necesitarán diversos materiales escolares, como: 

  • Cartulinas de diversos colores.
  • Paquetes de globos pequeños.
  • Paquetes de 500 folios.
  • Bolígrafos azules. 
  • Cajas de rotuladores de colores.
  • Un diario (cuaderno) para cada niño.

CRONOGRAMA Y METODOLOGÍA

El proyecto se realizará durante un periodo de tiempo de nueve meses (1 de Octubre de 2020-31 de Junio de 2021). 

“El globo de las metas” (módulo 1) constará de ocho sesiones que se realizarán una vez cada dos semanas desde octubre hasta febrero. De la misma manera,“Yo no soy machista pero…” (módulo 3) también tendrá 8 sesiones que se desarrollarán durante una hora cada dos semanas desde octubre hasta febrero. Estas dos módulos serán intercaladas los martes de 17:00 a 18:00 horas durante las 20 primeras semanas. En el horario de 18:00 a 19:00 horas de los martes se intercalarán el módulo 2 (“La máscara del amor”) y el módulo 4 (“Programa terapéutico integral”). Ambos constarán de ocho sesiones de una hora que se impartirán desde el mes de octubre hasta el mes de febrero.  Por último, el módulo quinto, constará de 17 sesiones que tendrán una duración de dos horas y se realizarán todas las semanas en el horario de los jueves de 17:00 a 19:00 horas.

Los módulos se realizarán de principios de octubre hasta finales de febrero (exceptuando el periodo de vacaciones de navidad). Después se dejarán tres meses libres y, durante el mes de junio, se realizará la evaluación del programa. 


PLANIFICACIÓN DEL PROGRAMA

En la tabla que se expondrá a continuación mostramos de manera muy esquemática cómo cada módulo se relaciona con un objetivo y la información más básica sobre cada uno de ellos (responsable del módulo, tiempo necesario para la realización del mismo y cómo vamos a evaluarlo).

OBJETIVO ESPECÍFICO
MÓDULO

RESPONSABLES

TIEMPO
INDICADORES DE EVALUACIÓN
Mejorar la autoestima y autoeficacia del menor El globo de las metasPsicóloga 21 hora cada dos semanasMetas conseguidas
Restablecer las creencias que tenga el menor sobre lo que significa tener una relación de pareja La máscara del amorPsicóloga 1 y 21 hora cada dos semanasCuestionario de evaluación de conocimientos de LMA
Eliminar sesgos y prejuicios relacionados con el género. Yo no soy machista pero…Psicóloga 1 y 21 hora cada dos semanasSe analizarán las diferencias encontradas entre los mitos/estereotipos que los participantes tenían al realizar la evaluación inicial y los que tienen una vez finalizado el mismo. 
Mejorar las relaciones sociales y familiares del menor. Programa terapéutico integralPsicóloga 21 hora cada dos semanasVer los valores adquiridos tras las conversaciones y ver en qué medida el niño puede revivir el acontecimiento traumático sin dolor y sin sesgos cognitivos

Enseñar que la violencia no es una estrategia efectiva para la resolución de conflictos.
Programa de entrenamiento en asertividad y en las estrategias cognitivas de afrontamiento en situaciones socialesPsicóloga 22 horas cada semanaADCA- 1. Autoinforme de conducta asertiva.EA. Escala de asertividad (Godoy y otros, 1993)EIS. Cuestionario de estrategias cognitivas de resolución de situaciones sociales(Garaigordobil, 2000) BAS-3. Batería de socialización (Silva y Martorell, 1989)CAI. Inventario de altruismo (Ma y Leung, 1991)

¿Y AHORA QUÉ?

Después de toda la información que hemos ido recogiendo a lo largo de la lectura de las entradas del blog, hay una pregunta obligatoria: ¿Y AHORA QUÉ?

Nuestra idea para resolver esta situación fue plantear un programa de formación y animación con nueve meses de duración del que madres y niños/as del barrio de Almanjáyar de la provincia de Granada se viesen beneficiados.

El programa va dirigido a menores, tanto a los niños como a las niñas, testigos de violencia de género en el núcleo familiar con la edad de 12 a 17 años. Los criterios de inclusión son haber sido testigo de la violencia de género y, además, que su madre haya salido de la situación de maltrato y se encuentre en tratamiento. El haber sufrido o no violencia por parte de un progenitor no será criterio de exclusión. Tampoco lo será la pertenencia a las distintas etnias, niveles económicos o educativos o cualquier otra variable individual

El objetivo general del programa es romper las creencias desadaptativas que se hayan podido desarrollar en el menor expuesto a violencia de género en el hogar, evitando así la transmisión generacional del rol de maltratador o de víctima en los mismos. Además, se pretende mejorar la resiliencia de los mismos.

En la misma línea, los objetivos específicos son los siguientes:

  • Potenciar la autoestima del menor.
  • Restablecer las creencias que tenga el menor sobre lo que significa tener una relación de pareja. 
  • Eliminar los posibles sesgos y prejuicios relacionados con el género.
  • Mejorar las relaciones sociales y familiares del menor. 
  • Enseñar al menor que la violencia no es una estrategia efectiva para la resolución de conflictos. 

ÁRBOL DE PROBLEMAS

Este árbol de los problemas resume de manera muy esquemática las causas y consecuencias del problema que venimos desarrollando.

En la raíz de la situación problemática tendremos el hecho de presenciar la violencia tanto física como psicológica hacia su madre, lo que puede provocar la aparición de creencias erróneas y, por otra parte, la negligencia y malos tratos que pueda haber sufrido por parte de sus progenitores causa en el menor un problema de desapego familiar, que, juntamente con las creencias erróneas, favorecen la formación de esquemas cognitivos desadaptativos.

Estos esquemas pueden traducirse, en un futuro, en problemas (consecuencias) tales como sexismo, violencia como método de resolución de conflictos, conductas agresivas y antisociales hacia sus iguales y el experimentar ansiedad, estrés, depresión y síntomas traumáticos. 

MARCO LEGAL

Para empezar tenemos la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que recoge que “las situaciones de violencia sobre la mujer también afectan a los menores que se encuentran dentro de su entorno familiar”. Entre algunos de sus artículos encontramos: 

  • Artículo 1: constituye el objeto de esta Ley la adopción de medidas integrales para la sensibilización, prevención y erradicación de la violencia de género, así como la protección, atención y asistencia a las víctimas y a sus hijos e hijas o personas sujetas a su tutela o acogimiento. 
  • Artículo 19. Derecho a la asistencia social integral. También tendrán derecho a la asistencia social integral a través de los servicios sociales los menores que se encuentren bajo la patria potestad o guarda y custodia de la persona agredida.

También encontramos el Plan Estratégico Nacional de Infancia y Adolescencia 2013-2016, que declara que los menores son los que más sufren las situaciones de violencia por varios motivos, pero principalmente porque:

  • La violencia condiciona su bienestar y desarrollo personal. 
  • Es una violencia que con toda seguridad producirá problemas de salud física y psicológica en ellos. 
  • El niño/a se convierte en instrumento de violencia y dominio sobre la mujer, son una herramienta más para lograr el maltrato por parte del perpetrador. 
  • La violencia de género sobre los menores es la manera para perpetuarla en el futuro y mantener el comportamiento de agresor o víctima.

REFERENCIAS

Rosser Limiñana, A., Villegas-Castrillo, E., & Suriá Martínez, R. (2013). Intervención con menores expuestos a violencia de género: guía para profesionales.

CAUSAS Y CONSECUENCIAS

La causa de estos problemas es la exposición a la violencia familiar que ejerce el padre sobre la madre. Como ya hemos mencionado, esta violencia provoca un grave riesgo en el bienestar psicológico de los menores. Si estos menores han sido víctimas además de testigos, aumenta dicho riesgo. 

Las consecuencias de la exposición de los menores a la violencia de género familiar son, en general:

  • La presencia de más conductas agresivas y antisociales (conductas externalizantes) y más conductas de inhibición y miedo (conductas internalizantes).
  • Menor competencia social.
  • Menor rendimiento académico.
  • Promedios más altos en medidas de ansiedad, estrés, depresión y síntomas traumáticos.

En un estudio a 40 mujeres maltratadas, los resultados arrojaron los siguientes datos sobre sintomatología presente en los hijos de las mujeres de la muestra: un 10% presentaba altos índices de conflictividad en la escuela, el 7.5% huyó del hogar, un 35% presentaba comportamientos violentos entre iguales en la escuela, el 22.5% comportamientos violentos hacia la madre, un 25% bajo rendimiento escolar, un 27,5% miedo hacia el maltratador, un 32,5% síntomas de ansiedad y el 30% sentimientos de tristeza y conductas de aislamiento.

REFERENCIAS

Fernández, O., del Prado, M., & González Sánchez, P. (2012). Las víctimas invisibles de la Violencia de Género. Revista clínica de medicina de familia, 5(1), 30-36.

TEORÍAS EXPLICATIVAS DEL PROBLEMA

Teoría del aprendizaje social

Esta teoría abarca la violencia familiar centrándose en la manera violenta es que los padres se relacionan entre sí o con sus hijos. Este enfoque rechaza la idea de que la agresividad es innata  genética o parte de la personalidad, sino que establece que más bien el origen de la violencia es a través del aprendizaje por modelado que se produce en las relaciones interpersonales, en este caso, familiares.

La imitación es la principal manera de aprender una conducta. Generalmente aprendemos conductas por observación de modelos y luego las reproducimos y mantenemos si obtenemos resultados que nos beneficien. De esta forma, un fomento de la conducta es la aceptación de personas relevantes para el imitador.

Las experiencias de violencia que van a experimentar algunos niños, pueden llevar a que se conviertan en adultos violentos con sus hijos y/o parejas, pero también con sus progenitores en la etapa de la adolescencia, especialmente con sus madres.  En este sentido se destacan algunos factores que pueden contribuir a la violencia filio-parental, y que son comunes a otros tipos de violencia juvenil, como: (a) la importancia de haber sido objeto de malos tratos por parte del padre y/o la madre en sus variantes (por omisión y comisión) o, (b) el hecho de haber sido testigo de violencia en sus hogares.

Teoría de la indefensión aprendida

La teoría de la indefensión aprendida fue propuesta por Seligman (1975), aludiendo a la indefensión como el estado psicológico que se crea normalmente cuando los acontecimientos se ven como incontrolables, es decir, cuando no podemos hacer nada por modificarlos, ya que siempre sucede lo mismo.

Diferentes factores como el el entorno familiar en el que la mujer creció, el nivel de autoestima, el apoyo familiar recibido o la percepción que tenga de las relaciones de pareja es lo que lleva a la mujer a ser víctima de violencia de género. Además, el haber vivido experiencias de indefensión durante la infancia, afecta también la visión de cómo es una relación de pareja en la adultez.

Teoría de la transmisión generacional de la violencia

El efecto más dañino que puede darse en los menores víctimas indirectas de VDG en el hogar es el que se da más a largo plazo. Y es que la violencia a la que se ven expuestos desde que son pequeños constituye para ellos, en muchos casos, el modelo de resolución de problemas que pueden seguir en sus propias vidas. Este gran impacto se debe sobre todo por la etapa evolutiva en la que se encuentran, ya que las experiencias vitales que se experimentan en la infancia suponen un factor vital en su posterior desarrollo y adaptación personal. Además, la familia constituye el primer agente socializador del menor, siendo su entorno de influencia y enseñanzas más próximo. Las relaciones familiares, relaciones interparentales y los estilos de crianza de los mismos influyen en la capacidad del menor de autorregular su conducta y emociones y, además, tienen un gran peso en el significado que le darán en un futuro a las relaciones interpersonales. 

La transmisión intergeneracional de la violencia de género está influenciada además, en gran medida, por la influencia de factores de tipo cultural/educacional. Ejemplo de ello es la superioridad innata atribuida a los hombres respecto a las mujeres, así como la aceptación del uso de la violencia como medio válido y eficaz de resolución de conflictos. 

Por toda esta conjunción de factores e influencias, los menores expuestos a un entorno de aceptación de la violencia y de supremacía coercitiva tienden a aprender e interiorizar creencias y valores violento negativos en cuanto a las relaciones familiares, relaciones con los iguales y, en un futuro, relaciones de pareja. 

REFERENCIAS

Aroca, C., Bellver, MC., Alba, JL. (2012). La teoría del aprendizaje social como modelo explicativo de la violencia filio-parental. Revista Complutense de Educación, 23(2), 487-511.

Fernández, O., Del Prado, M., & González Sánchez, P. (2012). Las víctimas invisibles de la Violencia de Género. Revista Clínica de medicina de familia, 5(1), 30-36.

Villanueva, S. (2012). ¿Por qué las mujeres permanecen en relaciones de violencia? Av Psicología, 1, 45-55.

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN PROBLEMÁTICA QUE NOS LLEVA A CREAR ESTE BLOG?

La situación problemática que ha dado origen a la intervención propuesta anteriormente es la exposición a la violencia de género en el contexto familiar, es decir, la violencia que ejerce el padre sobre la madre. Esta violencia provoca un grave riesgo en el bienestar psicológico de los menores. Si estos menores han sido víctimas, además de testigos, aumenta dicho riesgo.

Tal y como se puede leer en el artículo de Fernández y González (2012), los resultados hallados en varios estudios manifiestan que los niños expuestos a la violencia en la familia presentan más conductas agresivas y antisociales (conductas externalizantes) y más conductas de inhibición y miedo (conductas internalizantes) que los niños que no sufrieron tal exposición. Los menores de estas familias violentas también pueden presentar una menor competencia social, un menor rendimiento académico, y promedios más altos en medidas de ansiedad, depresión y síntomas traumáticos.

REFERENCIAS

Fernández, O., del Prado, M., & González Sánchez, P. (2012). Las víctimas invisibles de la Violencia de Género. Revista clínica de medicina de familia, 5(1), 30-36.

¿QUIENES SOMOS?

Somos cuatro chicas estudiantes de la Universidad de Granada a las que nos interesa el tema de la desigualdad de la mujer. En una asignatura nos propusieron crear un blog que abordase algún problema actual y, al interesarnos esta problemática, teníamos claro sobre qué queríamos trabajar.

Nos dimos cuenta de que cuando hay violencia hacía la mujer y, en esa familia hay menores, hay una segunda víctima a la que no le prestamos suficiente atención: los menores.

Actualmente, la violencia de género es una de las formas de violencia que más atención social e institucional ha recibido en nuestro país en los últimos años, culminando entre otros, con medidas legislativas. En los últimos años se han realizado muchos y diversos trabajos científicos acerca de las consecuencias de la violencia de género desde el punto de vista jurídico, social, médico o psicológico; y en general sobre las repercusiones de la violencia doméstica sobre las mujeres. Sin embargo, apenas hay estudios que traten de los efectos que esta violencia tiene en las hijas e hijos de las mujeres víctimas, a pesar de que es unánime la opinión de los expertos de que los menores son también víctimas del maltrato a sus madres, y de que la violencia contra la mujer suele ir acompañada de violencia contra los menores, perpetuándose así un ciclo de comportamientos destructivos y modelos de conductas negativas en el niño que crece en presencia de esos episodios (Sepúlveda, 2006).

En este blog haremos visibles a estas víctimas indirectas de la violencia de género: los hijos e hijas de las mujeres maltratadas.

REFERENCIAS

Sepúlveda García de la Torre, A. (2006). La violencia de género como causa de maltrato infantil. Cuadernos de medicina forense, (43-44), 149-164.

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